La Ciudad de México se encuentra en el centro de una creciente discusión sobre la eutanasia y el suicidio médicamente asistido. La iniciativa promovida por la asociación Libertad para Morir busca establecer una Ley de Asistencia Médica para Morir, distinguiendo claramente entre la voluntad anticipada y estas prácticas. La propuesta ha recabado más de 4,000 firmas en un mes, con el objetivo de alcanzar 20,000 para ser presentada como iniciativa preferente en el Congreso local.
La propuesta define la asistencia médica para morir como un derecho otorgado a personas adultas con competencias mentales que se encuentran en situaciones de sufrimiento intolerable debido a enfermedades graves o incurables. La iniciativa distingue dos modalidades: eutanasia y suicidio médicamente asistido, y establece que estos procedimientos deben llevarse a cabo en instalaciones de salud, garantizando la disponibilidad de recursos.
Una de las cuestiones clave de la propuesta es la diferenciación respecto a la voluntad anticipada, que permite a los pacientes rechazar tratamientos que prolonguen su vida sin esperar resultados favorables. Esta figura no implica que el personal médico cause la muerte, lo que contrasta con lo que ahora se pretende regular. Además, la iniciativa establece mecanismos para asegurar el acceso a estos procedimientos y reconoce la objeción de conciencia del personal médico de manera individual, no institucional.
Internacionalmente, el debate sobre la eutanasia también ha tomado relevancia. Por ejemplo, en Canadá se documentaron más de 16,000 casos de asistencia para morir en 2024, lo que pone de manifiesto una tendencia creciente hacia la aceptación de estas prácticas en diversas jurisdicciones. En este contexto, la propuesta en CDMX pretende dar un marco jurídico que otorgue certeza tanto a los pacientes como a los profesionales de la salud.

