En 2023, IBM tomó una decisión drástica al despedir a cerca de 8,000 empleados con la intención de sustituir ciertos roles por inteligencia artificial. Esta estrategia alineó a la compañía con otras grandes tecnológicas que perseguían eficiencias operativas mediante la automatización. Sin embargo, el tiempo demostró ser un factor crucial, ya que, tan solo un par de años después, IBM anunció la contratación de nuevos empleados en áreas específicas, como programación y ventas, sugiriendo un cambio en su enfoque.
El CEO, Arvind Krishna, había afirmado que aproximadamente el 30% de la plantilla de IBM era potencialmente reemplazable. A pesar de esta postura, las necesidades de la empresa modificaron su rumbo, lo que llevó a un aumento en la contratación, aunque sin especificar cifras exactas.
El proyecto AskHR, una herramienta de IA desarrollada desde 2021, ha sido fundamental para la automatización de procesos en Recursos Humanos. Esta solución ha permitido optimizar tareas administrativas y ha generado ahorros significativos, pero también evidenció la necesidad de contar con personal humano para manejar ciertas interacciones y decisiones estratégicas. A través de esta experiencia, IBM se ha reafirmado como una empresa centrada en IA, pero entendiendo que la combinación de inteligencia artificial y trabajo humano es esencial para su éxito.
Este caso invita a reflexionar sobre el futuro del empleo frente a la transformación tecnológica y el papel que jugarán tanto la IA como los empleados en la evolución de las empresas.

