La reforma propuesta por la Cámara de Diputados tiene como objetivo tipificar la suplantación de identidad en el ámbito digital, reconociendo la relevancia creciente de la identidad digital en la vida cotidiana. Esta iniciativa busca castigar no solo el fraude, sino cualquier uso indebido de datos personales y cuentas digitales. En el nuevo Capítulo VI Bis, se definen claras sanciones que oscilan entre cuatro y ocho años de prisión, y en ciertos casos pueden incrementarse hasta 12 años. Además, se contemplan multas significativas que podrían alcanzar hasta casi 586,550 pesos.
La propuesta también se enfoca en el uso de inteligencia artificial para la creación de contenidos manipulados, como deepfakes, que han emergido como una herramienta utilizada por delincuentes para perpetrar fraudes. Las autoridades han señalado que el problema de la suplantación de identidad se extiende más allá de lo financiero, abarcando la utilización de información publicada en redes sociales para llevar a cabo diversas actividades ilícitas.
En consonancia con esta problemática, la estrategia del gobierno federal busca implementar una Identidad Digital Nacional que pudiera facilitar el acceso seguro a servicios electrónicos. Esta reforma no solo responde a una necesidad interna, sino que se alinea con tendencias globales en el combate al robo de identidad, promovidas por organismos internacionales como la OCDE.






