En México, el fraude bancario ha mostrado un crecimiento alarmante, especialmente con la proliferación de llamadas falsas y mensajes engañosos. De acuerdo con un reporte de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), se recibieron 118,287 quejas en la primera mitad de 2026, de las cuales cerca de 44,000 corresponden a fraudes que afectan significativamente a adultos mayores y a cuentas de personas fallecidas. Esta población se ha convertido en un blanco fácil para los delincuentes, quienes se hacen pasar por empleados bancarios para obtener información sensible de las víctimas.
El informe también revela que las transferencias no reconocidas constituyen uno de los fraudes más comunes dentro de este panorama. A pesar de las medidas implementadas por las instituciones financieras, como geolocalización y límites de operación, la educación financiera sigue siendo fundamental para prevenir estos delitos. La mayoría de la población no sabe cómo reaccionar ante situaciones de fraude, lo que exacerba el problema. Las recomendaciones para los usuarios incluyen no compartir información confidencial y siempre verificar alertas a través de canales oficiales de los bancos.

