La llegada de la segunda quincena de julio en México es comúnmente asociada con el inicio de la canícula. Sin embargo, esta percepción popular ha sido cuestionada por expertos en meteorología, quienes argumentan que la canícula no se presenta de manera uniforme en todo el país ni tiene un período fijo de duración. El meteorólogo Juan Carlos Ayala recalca que no existen los ’40 días más cálidos’ del año, y que su inicio y fin no están claramente definidos.
De acuerdo con la información de Meteored, la canícula se caracteriza por una notable disminución de lluvias y un incremento en las temperaturas, pero no se puede considerar como el período más caluroso del año. La distribución de lluvias comenzará a cambiar con la llegada de la canícula, mostrando una disminución en áreas del sureste y un aumento en el norte y occidente del país. A pesar de las creencias, los modelos meteorológicos no anticipan sequías significativas, aunque se prevén lluvias esporádicas con intensidades variables que incluso podrían incluir granizo.
El Servicio Meteorológico Nacional también ha indicado que existe una alta probabilidad de tormentas fuertes en varios estados del norte y que a medida que avanza la semana, las lluvias se intensificarán, especialmente en el centro y sureste. Entre las condiciones climáticas, se espera que el calor se mantenga elevado en ciertas regiones, pero no se anticipa un aumento extremo de las temperaturas. En el contexto de la canícula, la llegada de una onda tropical podría generar un ciclón en el Pacífico, añadiendo otra capa de complejidad a la situación atmosférica.

