En un granero de Massachusetts, un jubilado guardó por más de 23 años más de 2,200 computadoras NABU, un modelo de la década de 1980. James Pellegrini, quien había planeado iniciar un negocio en el sector tecnológico, terminó almacenando los dispositivos tras un proyecto fallido. Con el tiempo, las máquinas acumularon polvo y representaron un riesgo estructural para el lugar. Finalmente, Pellegrini decidió venderlas a través de eBay, donde su repentina popularidad entre coleccionistas le permitió despachar la mayoría de su inventario rápidamente. Las NABU, aunque innovadoras en su tiempo, no pudieron competir y fueron descontinuadas, pero en la actualidad han encontrado un nuevo hogar entre entusiastas de lo retro. La experiencia demuestra que lo que parece ser una mala inversión puede encontrar una segunda oportunidad.

