El acceso a la vivienda en México es un reto significativo para millones de familias. Aunque el sistema de financiamiento vía Infonavit facilitó créditos a trabajadores, muchos se encontraron en una situación de deuda acumulativa insostenible. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una estrategia cuyo eje central es la construcción de 1.8 millones de viviendas durante su mandato, así como la reestructuración de créditos impagables que se han convertido en una carga para numerosos derechohabientes.
Durante una gira en Chiapas, Sheinbaum presentó el programa ‘Vivienda para el Bienestar’, que no solo contempla nuevas construcciones, sino también acciones para el mejoramiento y regularización de propiedades. Con el objetivo de beneficiar a ocho millones de familias, el plan incluye la construcción de nuevos hogares y el saneamiento de créditos hipotecarios.
Para 2026, se prevé la edificación de 400,000 viviendas dirigidas a quienes ganan entre 1 y 2 salarios mínimos, un segmento que ha enfrentado históricamente barreras para obtener financiamiento.
Por otra parte, el director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, reportó que cerca de 4.8 millones de créditos han sido reestructurados, con una notable cantidad de deudas finalmente liquidadas o reducidas. Este esfuerzo busca no solo mejorar las condiciones de vivienda, sino también generar empleo en el sector de la construcción y sus áreas relacionadas, lo que podría influir positivamente en la economía mexicana.
Con un enfoque integral, la política de vivienda actual intenta romper con modelos tradicionales que han dejado a muchas familias en situación de inestabilidad patrimonial. La meta es que la política de vivienda no se limite solo al financiamiento, sino que abarque diversos aspectos que afectan a millones de trabajadores en el país.
El Gobierno Federal de México y su Plan para Construir 1.8 Millones de Viviendas

