El Faro de Alejandría, construido en el siglo III a.C., ha sido objeto de investigaciones arqueológicas tras el descubrimiento de 22 enormes bloques de granito y piedra caliza en el fondo del Mediterráneo. Este monumento, que guió a los barcos durante más de 1,600 años, fue destruido por terremotos en 1303. El equipo detrás del Proyecto PHAROS planea recrear digitalmente la estructura original a partir de los restos encontrados, que incluyen dinteles y losas de pavimento. Estos hallazgos sugieren influencias arquitectónicas de las culturas egipcia y griega. Además, se están utilizando tecnologías avanzadas de simulación tridimensional para entender mejor las técnicas de construcción de la época. Este esfuerzo busca desentrañar los motivos detrás del colapso del faro, que ha fascinado a investigadores desde su abandono.

